Cox Asset México reportó una pérdida neta atribuida a la matriz de 20.6 millones de dólares al cierre del tercer trimestre finalizado el 30 de septiembre de 2026, reflejando cinco meses de operación consolidada desde que completó la adquisición de la filial de Iberdrola el pasado 24 de abril de 2026. A pesar del saldo neto negativo provocado por costos financieros de 163 millones de dólares vinculados a la deuda de la compra (bonos, crédito puente y préstamos a plazo) y un gasto fiscal de 36 millones de dólares, la sociedad contabilizó ingresos consolidados por 1,265.4 millones de dólares, un EBITDA de 276.9 millones de dólares y un EBIT de 185.1 millones de dólares.
En términos proforma comparativos para los primeros nueve meses, la compañía mostró solidez operativa: los ingresos totales alcanzaron 2,000.6 millones de dólares y el EBITDA ajustado proforma creció un 15% situándose en 493.5 millones de dólares, con un margen del 37%. La generación propia de electricidad aumentó un 13% hasta 9.8 TWh con disponibilidad de plantas del 95.1%. En el plano financiero, la emisión de bonos híbridos perpetuos por 800 millones de dólares en septiembre permitió cancelar pasivos por 733 millones de dólares, reduciendo el apalancamiento financiero de 4.3 veces a 2.6 veces el EBITDA ajustado.
Métricas operativas y optimización de estructura financiera
La cartera comercial mantuvo su estabilidad con una tasa de renovación de contratos del 99%, morosidad menor al 0.2% y un suministro a clientes que creció un 5% alcanzando los 14.3 TWh. La posición de efectivo finalizó en 348 millones de dólares con un flujo de caja operativo de 179.4 millones de dólares, asegurando un perfil de vencimientos de deuda corporativa holgado sin compromisos de amortización en sus bonos sénior hasta 2032.






