La Comisión Nacional de Energía (CNE) presentó una propuesta regulatoria que busca transformar de manera integral el marco normativo aplicable al almacenamiento de energía eléctrica en México, mediante la emisión de nuevas Disposiciones Administrativas de Carácter General orientadas a su integración dentro del Sistema Eléctrico Nacional.
El proyecto plantea un cambio estructural en el marco legal, al sustituir la referencia a la Ley de la Industria Eléctrica por la Ley del Sector Eléctrico y su Reglamento, incorporando de manera explícita el almacenamiento como una actividad propia del sector. Asimismo, se establece la abrogación del acuerdo previo que regulaba esta materia, lo que implica la sustitución completa del régimen anterior.
En este nuevo enfoque, el almacenamiento deja de ser considerado una actividad equiparable a la generación, eliminando la obligación de operar bajo permisos de generación y de participar en el mercado eléctrico mayorista a través de un generador. En su lugar, se introduce la figura de la Almacenadora como un nuevo sujeto regulado, con capacidad de participar directamente en el mercado o de representar sistemas de almacenamiento.
La propuesta también establece un esquema de permisos diferenciado que distingue entre sistemas de almacenamiento asociados a centrales eléctricas, los cuales no requerirían permisos adicionales independientes, y aquellos no asociados, que sí deberán contar con autorizaciones específicas. Este rediseño busca brindar mayor claridad y flexibilidad en la integración de estos sistemas.
De manera paralela, se amplía y reorganiza el catálogo de modalidades de participación, incorporando esquemas como el autoconsumo —que sustituye a la figura de abasto aislado—, la integración agrupada de sistemas, el almacenamiento en infraestructura de red y mecanismos de respaldo energético. Esto permite una mayor diversidad de modelos operativos y facilita la incorporación de nuevas soluciones tecnológicas.
El almacenamiento es reconocido además como parte de la infraestructura de transmisión y distribución, lo que le otorga un carácter estratégico bajo control del Estado en ciertos casos, excluyéndolo del mercado eléctrico mayorista cuando forma parte de estas redes. Asimismo, se contempla la posibilidad de integrar sistemas de almacenamiento de manera agrupada entre distintos participantes, bajo reglas específicas de operación, localización y responsabilidad.
Otro elemento relevante es la formalización del almacenamiento como mecanismo de respaldo, particularmente en esquemas de autoconsumo, permitiendo su contratación tanto con la Comisión Federal de Electricidad como con terceros. Este enfoque refuerza su papel en la confiabilidad del sistema eléctrico.
Adicionalmente, la propuesta fortalece el rol del CENACE en la evaluación técnica y operativa de estos sistemas, incluyendo análisis de variabilidad, confiabilidad y determinación de requerimientos sistémicos, lo que busca asegurar una integración eficiente y segura del almacenamiento dentro del sistema eléctrico nacional.
En conjunto, esta iniciativa representa un cambio profundo en la regulación del almacenamiento de energía en México, alineando el marco normativo con las nuevas necesidades del sistema eléctrico y abriendo paso a una mayor flexibilidad, modernización y eficiencia operativa en el sector.






