A través de su filial estadounidense Avangrid, Iberdrola fue seleccionada por la Comisión de Servicios Públicos de Maine (MPUC) para desarrollar una nueva infraestructura de transmisión de 1,200 MW y 345 kV. El proyecto conectará los recursos eólicos del norte del estado con la red regional operada por ISO New England, facilitando además la incorporación de un parque eólico terrestre de 800 MW de Clearway Energy Group.
La nueva línea aprovechará corredores de transmisión y derechos de paso existentes, reduciendo los impactos asociados con la construcción de nueva infraestructura. El trazado contempla la conexión con una nueva subestación en Haynesville, fortaleciendo la capacidad de transporte eléctrico de la región.
El desarrollo forma parte de una iniciativa multiestatal en la que participan Maine, Massachusetts, Connecticut, Vermont y Rhode Island. Bajo este esquema, los costos se distribuirán entre los cinco estados, mientras Maine asumiría menos del 11% de la inversión y podría obtener beneficios netos para sus consumidores de hasta 425 millones de dólares.
Durante los aproximadamente cuatro años de construcción, se prevé la creación de más de 2,500 empleos y una actividad económica superior a 2,400 millones de dólares.
La ejecución definitiva del proyecto dependerá de la formalización de los contratos de compraventa de energía (PPA) y de las autorizaciones regulatorias correspondientes por parte de la FERC, consolidando a Avangrid como un actor relevante en la expansión de la red eléctrica y la integración de renovables en Nueva Inglaterra.






