Iberdrola anunció una de las mayores apuestas energéticas de su historia en América Latina tras confirmar, a través de su filial Neoenergia, un nuevo plan de inversión por 50 mil millones de reales, equivalentes a aproximadamente 9 mil millones de euros, para fortalecer y modernizar la infraestructura eléctrica de Brasil hasta el año 2030.
El nuevo ciclo de expansión fue activado después de la renovación anticipada por 30 años de las concesiones de distribución eléctrica de Neoenergia Coelba, Neoenergia Cosern y Neoenergia Elektro, consolidando la presencia de la compañía española en uno de los mercados energéticos más importantes del mundo.
La nueva inversión prácticamente duplicará los recursos destinados durante el periodo 2021-2025, cuando la empresa había invertido cerca de 27 mil 500 millones de reales en modernización y expansión de redes eléctricas en territorio brasileño.
Ignacio Sánchez Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, destacó que la renovación de concesiones fortalece la seguridad jurídica y genera mayor confianza para que inversionistas internacionales continúen expandiendo proyectos estratégicos en Brasil.
El directivo subrayó que la electrificación será uno de los pilares fundamentales para el desarrollo económico, la competitividad industrial y la sostenibilidad energética global durante las próximas décadas.
La empresa detalló que los recursos serán destinados principalmente a la expansión de redes inteligentes, digitalización operativa, modernización tecnológica y fortalecimiento del suministro eléctrico en distintas regiones del país.
Actualmente, Iberdrola, a través de Neoenergia, suministra electricidad a más de 40 millones de personas y mantiene operaciones en 18 estados brasileños y el Distrito Federal.
La infraestructura de la compañía en Brasil incluye más de 750 mil kilómetros de líneas de distribución eléctrica, 8 mil kilómetros de líneas de transmisión y alrededor de 4 mil megawatts de capacidad instalada de generación renovable, principalmente hidroeléctrica.
Además, Neoenergia fue reconocida en los últimos años como la empresa privada que más recursos ha invertido en infraestructura dentro de Brasil, consolidando su liderazgo en el sector energético regional.
La compañía considera que el crecimiento de la demanda eléctrica en Brasil, impulsado por electrificación industrial, digitalización y transición energética, continuará generando oportunidades para nuevas inversiones estratégicas en infraestructura y energías limpias.
El plan también busca fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico brasileño y acelerar la integración de nuevas tecnologías energéticas, en medio del aumento global de inversiones vinculadas a seguridad energética y descarbonización.






