El Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, firmó un acuerdo con la Asociación de Bancos de México y la Asociación de Sociedades de Vales para reducir las comisiones que enfrentan las estaciones de servicio al aceptar pagos electrónicos, con el objetivo de impactar positivamente en el precio final de gasolina y diésel.
La medida, coordinada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y respaldada por el Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, contempla reducciones de hasta 0.45% en pagos con tarjeta de débito —con posibilidad de llegar a 0%—, 1% en crédito y 1.10 pesos por transacción en vales. En términos generales, se estima una disminución de hasta el 80% en las comisiones actuales.
Según el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, estos ajustes permitirán reducir costos operativos para gasolineras, lo que podría trasladarse al consumidor final en forma de precios más competitivos.
El acuerdo tendrá vigencia del 1 de mayo al 31 de octubre de 2026 y forma parte de una estrategia más amplia para modernizar el sistema de pagos en el sector energético. En este contexto, Emilio Romano Mussali destacó que el objetivo a largo plazo es eliminar el uso de efectivo en estaciones de servicio, acelerando la digitalización de la economía mexicana.
Además, el gobierno federal anunció que continuará trabajando con empresarios gasolineros para implementar nuevas medidas orientadas a reducir el precio del diésel, en un entorno marcado por la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
Este acuerdo representa un esfuerzo coordinado entre el sector público y el privado para mejorar la eficiencia del sistema de pagos, fortalecer la transparencia y contribuir a la estabilidad de los precios de los combustibles en México.






