Tras la detección de crudo en el río Seco, en las inmediaciones de Dos Bocas, Tabasco, autoridades federales y estatales mantienen un operativo de respuesta para contener y remediar el área afectada.
De acuerdo con el comunicado oficial, hasta el momento se han recolectado 240 kilogramos de residuos contaminados, como parte de las labores de limpieza. El despliegue se concentra en la ranchería Limón, donde personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Marina (Semar) instalaron barreras de contención para evitar que el hidrocarburo se disperse hacia la laguna Mecoacán.
Como parte del protocolo, se utilizan cordones oleofílicos para extraer el material, mientras se supervisan la dársena, el muelle y la playa de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima (ENSAR) Dos Bocas.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que realizará una inspección en sitio y solicitó a Pemex una Investigación de Causa Raíz conforme a la normativa vigente. En paralelo, la Profepa mantiene recorridos de inspección en el río Seco para verificar que los trabajos de la empresa especializada contratada se realicen conforme a la ley ambiental.
El comunicado enfatiza que el monitoreo será permanente y que las labores de limpieza continuarán hasta completar la remediación del área, con especial atención en la protección de los ecosistemas marinos y en la actividad de las comunidades pesqueras locales.
“Las acciones se mantendrán hasta garantizar la recuperación del entorno y la seguridad de las comunidades”, señalaron las autoridades, subrayando que el operativo busca minimizar los impactos ambientales y sociales derivados del derrame.






