Por Hanne Casasola, CFO de Siemens para México, Centroamérica y El Caribe
De acuerdo con diversos estudios, dentro de una organización el área financiera es una pieza clave en la continuidad de los negocios. En la actual era digital, la actividad financiera se ha transformado en un gran pilar que soporta un objetivo más grande: los planes de transformación digital.
Esta tendencia implica la integración de tecnologías para optimizar las operaciones, mejorar la eficiencia y la toma de decisiones de los negocios, a través del análisis de datos, la automatización, la nube y el uso de activos digitales. Con lo anterior, los sectores financiero e industrial se benefician al modernizar sus servicios, personalizar las experiencias de cliente, reducir costos y aumentar la agilidad, especialmente en un mercado que ha demostrado una gran adopción digital.
Los departamentos de Finanzas al actuar de forma vertical al interior de las organizaciones interactúan con las demás áreas estratégicas de las empresas como lo son compras, inventarios, adquisiciones, recursos humanos, legal, producción, logística, innovación e investigación y desarrollo. Dotándolos de una gran visibilidad operativa, además de una inmensa responsabilidad en la gestión de los recursos, lo que los hace indispensables en las iniciativas de digitalización de los negocios.
La quinta edición del Informe de Madurez Digital, elaborado por EY México, Needed Education, KIO Networks y American Chamber Mexico, reveló que apenas un 41.7% de las empresas mexicanas se encuentran en fases avanzadas de transformación digital. El informe también destaca que solo 1% de las compañías encuestadas han alcanzado la “madurez en inteligencia artificial”; es decir, la completa integración de esta tecnología en los flujos de trabajo.
Ante este escenario, Peter Rathgeb, Group Treasurer de Siemens, sostiene que conforme la economía digital se fortalece, también lo hace la convergencia de los mundos físico y digital de las organizaciones. Expertos señalan que, a medida que la automatización, la IA y el blockchain transforman el funcionamiento de las empresas, el área de Finanzas se sitúa en la intersección de los datos, la velocidad y la estrategia financiera. Una posición privilegiada para la toma de decisiones en tiempo real, capaz de impulsar flujos de trabajo inteligentes y ofrecer una ventaja competitiva en un mercado cada vez más conectado.
Aseguran que, de seguir este ritmo, las operaciones financieras deben evolucionar. Las transacciones entre sistemas, máquinas y socios deben ser tan instantáneas, automatizadas e inteligentes como los procesos industriales que respaldan.
Es decir, los sectores financieros ahora pueden liderar la estrategia de Transformación Digital de las organizaciones mediante la creación de una infraestructura automatizada y adaptable que respalde nuevos modelos de negocio, donde las transacciones continuas, fluidas y en tiempo real son clave para el éxito.
En Siemens tenemos muy presente todo lo anterior y por ello, los financieros funcionamos como impulsores de la digitalización con una mentalidad de innovación y desarrollo. Las herramientas digitales ayudan a que los colaboradores de esta área tengan la oportunidad de mejorar la eficiencia operativa, mitigar riesgos y enriquecer la experiencia del cliente interno y externo.
En esta tesitura, podemos asegurar que el rol de un financiero ha dejado de ser exclusivamente administrativo para convertirse en un catalizador de cambio tecnológico, cultural y organizacional, incluso en la definición de KPIs relacionados con la sostenibilidad, la ética y la gobernanza. Así, las finanzas se convierten en un motor estratégico de la transformación y en un verdadero arquitecto de la próxima economía.






