La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una reunión en Palacio Nacional con representantes de la Asociación de Bancos de México (ABM), entre ellos BBVA México, Banamex, HSBC, Bank of America México, Monex y Bx+, con el objetivo de discutir el papel del sistema financiero en el impulso de proyectos estratégicos de energía e infraestructura.
El encuentro, realizado el 27 de enero, también contó con la participación de la gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja, y del secretario de Hacienda, Edgar Amador. Durante la reunión, se abordaron temas como el aumento del crédito y la digitalización de pagos, en un contexto donde la economía mexicana aún depende en gran medida del uso de efectivo.
Fuentes presentes señalaron que la presidenta pidió a los bancos preparar esquemas de financiamiento para proyectos que serán anunciados en los próximos días. Entre ellos se contemplan iniciativas de energía renovable y transmisión eléctrica, además de proyectos de carreteras y trenes, considerados clave para atender los cuellos de botella en infraestructura que han limitado la expansión industrial.
En redes sociales, Sheinbaum compartió imágenes del encuentro y destacó que las conversaciones se centraron en las perspectivas económicas de México, en un entorno marcado por la desaceleración del crecimiento y la incertidumbre derivada de la política comercial de Estados Unidos, los aranceles a China, el incremento al IEPS en refrescos y la próxima revisión del T-MEC. “Dialogamos sobre los retos económicos y las oportunidades de inversión para el país”, escribió la mandataria.
La reunión se dio en paralelo a otros anuncios relevantes: Sheinbaum confirmó la suspensión de envíos de petróleo a Cuba por una “decisión soberana”, mientras que Banxico advirtió que podría mantener sin cambios la tasa de interés en febrero, a la espera de evaluar el impacto de los nuevos aranceles y del impuesto a bebidas azucaradas en la inflación.
Con este acercamiento, el gobierno busca que el sector bancario se convierta en un aliado para financiar proyectos clave de infraestructura y energía, considerados esenciales para fortalecer la transición energética y mejorar la conectividad del país.






