Transfigura fletó el buque tanque Gloria Maris, que partió del puerto venezolano de Jose con alrededor de un millón de barriles de crudo pesado Merey rumbo al Puerto Petrolero Offshore de Luisiana (LOOP). Este envío marca el primer cargamento directo a Estados Unidos dentro del acuerdo de suministro de 50 millones de barriles firmado entre Caracas y Washington.
El acuerdo permitió que Transfigura y Vitol obtuvieran licencias estadounidenses para cargar y exportar petróleo venezolano. Hasta ahora, los embarques se habían dirigido a terminales en el Caribe, desde donde se distribuía a refinerías internacionales. “Este embarque marca un hito en la reactivación de los flujos energéticos entre Venezuela y Estados Unidos”, señalaron fuentes del sector.
Ese mismo día, el petrolero Volans, con bandera de Barbados, zarpó con 450 mil barriles hacia la terminal de Bullen Bay en Curazao. Según datos de transporte, ya se han enviado entre 10 y 11 millones de barriles como parte del acuerdo, y se preparan exportaciones de fueloil.
La industria venezolana enfrenta el reto de reducir los más de 40 millones de barriles acumulados en almacenamiento, resultado de años de sanciones. Solo al disminuir esas existencias podrá incrementar su producción y recuperar niveles previos al bloqueo.
El envío directo supervisado por LSEG representa un paso clave en la relación energética bilateral y en la estrategia de Venezuela para reincorporarse al mercado internacional, reforzando la relevancia del crudo pesado venezolano en el comercio global.






