Coberturas petroleras, socio estratégico de las finanzas públicas 

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Luego de 17 años la estrategia podría revisarse, pero no eliminarse; México es una de las pocas naciones en el mundo que pueden acceder a este tipo de mecanismos para garantizar sus ingresos petroleros.

En 17 años el gobierno federal ha “blindado” los ingresos que dependen de las ventas de petróleo al exterior; este mecanismo fue criticado en múltiples ocasiones calificándolo incluso de oneroso, lo cierto es que el costo ha sido mucho menor si lo comparamos con otros indicadores, además de que ha evitado a México muchos más dolores de cabeza de los que se han registrado. El balance numérico de 17 años de coberturas petroleras, incluyendo las que ya son prácticamente un hecho para 2018, no deja sino un buen sabor de boca, y la sensación de que en la industria se han hecho cosas buenas. Lastimosamente dichas coberturas no alcanzaron para blindar las finanzas de Pemex

De acuerdo con las cifras oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), dependencia encargada de negociar y contratar por cuenta y orden del gobierno mexicano las coberturas petroleras, durante los años de la estrategia el gasto total en pesos para la contratación de coberturas petroleras habría ascendido a 177 mil 150 millones de pesos. El periodo de análisis comprende los años de 2001 a 2018, excepto 2002 y 2003 cuando se decidió no contratar coberturas, aunque sí se llevaron a cabo negociaciones.

Con precios más cercanos a 50 dólares por barril, los costos de producción de petróleo en México están a salvo

La cifra en pesos nos limita un poco debido a que los contratos de las coberturas se realizan en dólares. Pues bien, el equivalente en dólares del gasto ejercido por el gobierno federal para dicho fin sumó la cantidad de 13 mil 992.23 millones, con un tipo de cambio promedio de 12.6606 pesos por dólar durante dicho periodo. Durante este tiempo el tipo de cambio mínimo registrado se ubicó en 8.9660 pesos por dólar y el máximo sobre niveles de 21.93 unidades. Las coberturas petroleras son un mecanismo mediante el cual el gobierno mexicano garantiza un precio del barril del petróleo, con lo que mantiene a salvo sus ingresos provenientes de determinado nivel de exportaciones petroleras, en caso de que las cotizaciones internacionales bajen más allá del precio contratado.

Para los críticos del mecanismo, a partir del año 2014 las condiciones de los mercados le dieron la razón al gobierno mexicano, cuando los precios no solamente se comportaron volátiles, sino incluso se desplomaron. Precisamente fue a partir de este año cuando la efectividad se compendió, al menos si se observó la película completa, resulta que las coberturas no solamente eran una protección contra la volatilidad de los precios internacionales, sino contra una caída sin regreso inmediato de los precios, tal como sucedió.

También es importante señalar que las coberturas se realizan únicamente sobre una parte de las ventas totales de petróleo que realiza el país al exterior, por lo general se han cubierto un promedio de 225 millones de barriles. Si consideramos una producción promedio diaria de Pemex de 2 millones de barriles, tenemos que al año se producen 730 millones de barriles. Es decir, las coberturas petroleras solamente protegen una tercera parte de las ventas petroleras, aproximadamente 30.82 por ciento, el resto se mantiene expuesto a los vaivenes de los mercados o bien se cubre también mediante los recursos depositados en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros (FEIP), creado ex profeso.

Beneficios contantes y sonantes

Por ejemplo, en el año 2016 el gobierno federal recibió un monto de USD $2,650 millones luego de haber “protegido” un total de 212 millones de barriles de petróleo a un costo de 49 dólares por barril, esos ingresos permitieron mitigar en las finanzas públicas el impacto del descenso de los petroprecios globales, y que dicho efecto no se reflejara en el Presupuesto de Egresos de la Federación para ese periodo. Pero este monto señalado no es el mayor que México ha recibido por concepto de coberturas petroleras; en el año 2015 el país obtuvo la cifra de USD $6,284 millones, al haber contratado cobertura para 228 millones de barriles de petróleo a un precio de 76.4 dólares el barril del hidrocarburo.

Las coberturas ayudan a blindar una parte de las finanzas públicas del país, ante la crisis de bajos precios del petróleo. Con esta protección, el gobierno federal evita hacer mayores recortes al gasto público, algo que de cualquier manera ha sido inevitable y ha golpeado con fuerza en los años recientes en indicadores tan relevantes como el crecimiento económico, imaginemos las condiciones vigentes en caso de no haber contado con coberturas petroleras.

USD$62,500 millones recibió el gobierno mexicano en 2016 por coberturas petroleras 

Por supuesto que no siempre el gobierno federal y los negociadores “acierta” al precio promedio del petróleo; de hecho, no es el objetivo de las coberturas petroleras ni de ninguna otra cobertura de cualquier activo. El objetivo de la cobertura es “blindar” un activo, con la estimación de un precio que desde luego puede variar debido a las condiciones de volatilidad que se registran en los mercados. En ese caso el gobierno federal o el que adquiere la cobertura incurre en un gasto o costo de oportunidad, que es la crítica que utilizan quienes están en contra del mecanismo utilizado por el gobierno federal para blindar sus ingresos petroleros.

Por ejemplo, en este 2017 la cobertura petrolera por 250 millones de barriles de petróleo se realizó por parte de las autoridades a un precio promedio de 38 dólares por barril, a los que se sumarán 4 dólares del Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros (FEIP), para garantizar un precio de 42 dólares. Pero, como sabemos, el precio promedio del barril del petróleo en el presente año ronda niveles cercanos a los 50 dólares, es muy posible que al final del año el gobierno mexicano haya incurrido en un costo y no será necesario ejercer la cobertura, es decir, no recibirá recursos.

Pero en otros años la caída de ingresos petroleros podría ser de tal magnitud que provocaría mayores efectos negativos en las finanzas públicas. Por ejemplo, al cierre del 2015, los ingresos petroleros del país representaron 4.6% del PIB por un total de 843,433 millones de pesos, lo cual contrasta con el nivel de 7.1% que representaban en el 2014 con un total de 1 billón 221,163 millones de pesos. De ese tamaño es el recorte de los ingresos que ha registrado el país por el desplome de los petroprecios globales, en este sentido las coberturas petroleras son y han sido durante muchos años un auténtico aliado de las finanzas públicas, su costo es mucho menor a los efectos perniciosos que de tendrían que pagar en momentos de apremio.

Costo contra beneficio

De acuerdo con las cifras, el costo en dólares que el gobierno mexicano ha debido absorber en 17 años de vida del mecanismo de coberturas petroleras es de USD $13,992.23 millones de dólares, a un tipo de cambio promedio de 12.6606 pesos por dólar. ¿Es mucho o es poco dicho costo?, ¿con qué cifras puede compararse para dimensionar el costo que absorbió el gobierno mexicano en estos años?

En realidad, el riesgo de no contar con coberturas petroleras es enorme, remontémonos al año 2016 cuando se había pronosticado un precio promedio de 49 dólares por barril, y la cotización se ubicó en menos de 30 unidades, esa diferencia provocaría que México perdiera aproximadamente USD $1,898 millones de dólares en ingresos petroleros, impactando a las finanzas públicas. En lugar de eso, el gobierno mexicano recibió ese año USD $2,650 millones de dólares, con lo que cubrió la diferencia en los petroprecios y evitó un daño mayor. Las coberturas petroleras se han convertido en un parteaguas durante el presente siglo.

“Las coberturas petroleras son un mecanismo que ha quitado incertidumbre en las finanzas públicas” -Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México 

Pero podemos ilustrar con otras cifras el costo y compararlo contra el beneficio de contar con un seguro contra la volatilidad de los precios internacionales del petróleo. El costo total de USD $13,992 millones de dólares que el gobierno mexicano ha pagado en 17 años de compra de cobertura petrolera es muy inferior a las pérdidas que experimentó Pemex solamente en el año 2015, el peor periodo para las finanzas de la compañía.

En 2015, solo en un año, Pemex tuvo pérdidas por un total de USD $22,158 millones de dólares, cifra que es 1.58 veces superior al costo que ha pagado México en 17 años por adquisición de coberturas petroleras. En ese año, 2015, la pérdida cambiaria por la devaluación del peso, la caída del precio del petróleo a escala internacional, el desplome de la plataforma de producción, así como el mayor pago de impuestos, derechos y aprovechamientos, fueron los factores que provocaron el impacto en las finanzas de Pemex.

Así, lo que ha pagado el gobierno federal en 17 años para garantizar sus ingresos petroleros, es inferior a otros costos y pérdidas que se registran en el mercado de hidrocarburos nacional. Las coberturas son un mecanismo adecuado, el comparativo de las cifras lo confirman.

Los riesgos seguirán

México es uno de los pocos países que contrata coberturas petroleras en el mundo, para evitar que se impacten sus finanzas ante la volatilidad de precios. Este mecanismo de coberturas se ofrece en los mercados internacionales y en él participan incluso algunas de las compañías más importantes del sector, es el caso de Shell.

La participación de Royal Dutch Shell es la primera conocida de una petrolera desde que México empezó a cubrir sus precios de forma regular desde hace 17 años. La presencia de actores que no pertenecen al sector financiero se abrió gracias a la mayor regulación y la salida de algunos bancos en las negociaciones de materias primas. La operación financiera que permite al gobierno proteger una proporción de los barriles de petróleo que comercia es tan grande en el mercado mundial, que afecta la tendencia del precio del petróleo internacional, tal como lo ha documentado la correduría Morgan Stanley.

Lo que también es un hecho es que los riesgos en el mercado petrolero seguirán, de hecho, siempre han estado presentes, lo que sucede es que, como comentamos al inicio, la verdadera relevancia de las coberturas petroleras no se habría considerado debido a que no tuvimos antes un escenario de desplome de precios, tal como sucedió entre los años 2014, 2015 y parte de 2016.

Costos de producción aún a salvo

En estos esquemas de protección o compra de seguros como las coberturas petreoleras, siempre existen elementos determinantes, para el caso uno de ellos es el costo de producción. En el caso de México el costo de producción es de 9 dólares por barril. En Estados Unidos es de 28 dólares por barril y entre los más baratos está Arabia Saudita, con 6 dólares por barril. Nuestro país es altamente competitivo por medio de su costo de producción, esa es una gran ventaja.

Con un costo tan bajo, las utilidades para la empresa petrolera y para el país son evidentes, aunque insuficientes debido a la pesada carga fiscal que todavía tiene la petrolera mexicana. Con precios más cercanos a 50 dólares por barril, los costos de producción de petróleo en México están a salvo, tanto que incluso no es conveniente cubrir toda la producción petrolera del país, sino una parte tal como ha sucedido en los años recientes.

Si bien en ocasiones las proyecciones del gobierno federal son conservadoras, es un hecho que los mercados se mueven de manera diferente, por el momento los costos de producción de México no son un factor preocupante como el de otros países, pero también está la pregunta respecto a si dicho costo podría elevarse en los años siguientes cuando México deba enfrentar y financiar el crecimiento de su mercado, es una pregunta sin respuesta por el momento, pero muy interesante para la reflexión.

La relevancia del FEIP

De acuerdo con el Centro de Análisis e Investigación Fundar, los Fondos de Estabilización son un mecanismo que han adoptado varios países (Alaska, Chile, Noruega, Kuwait, Venezuela, México, entre otros) para solucionarlos problemas que enfrentan cuando el ingreso del sector público depende en gran medida de los recursos provenientes de la venta de algún recurso natural no renovable, como el petróleo.

Hay dos razones principales por las cuales es importante tener un Fondo de Estabilización

  1. Funcionan como un fondo de ahorro que podrá ser utilizado cuando el bien no renovable se termine.
  2. Eliminan la vulnerabilidad de la economía, provocada por la fluctuación de los mercados.

Durante el 2000, el gobierno mexicano creó el Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros (FEIP) por recomendación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tras la presentación de su informe de abril de 1999. En dicho informe, la OCDE sugería aumentar la recaudación fiscal y reducir la dependencia de las finanzas públicas de las fluctuaciones en los mercados petroleros. Con este fin se aconsejó crear un fondo “independiente de las finanzas públicas” para absorber los “efectos directos de las fluctuaciones a corto plazo de los precios del petróleo”. Adicionalmente, la organización recomendó establecer un precio de referencia bajo en los presupuestos, con el fin de crear recursos excedentes, los cuales se destinarían al fondo.

El FEIP es un fondo que se ha consolidado a lo largo de los años, al grado de que ahora sus recursos ya son utilizados para complementar las coberturas petroleras que evitan mayor impacto a las finanzas públicas del país. El FEIP es un fondo constituido para disminuir los efectos de la volatilidad en los petroprecios, esa es su relevancia.

Antonio Sandoval