Amplias expectativas para las energías renovables en 2014

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La importancia de frenar el cambio climático y apoyar las nuevas alternativas se ven reforzadas con la aprobación de la Reforma Energética.

 

Por Marisol Hernández

Bajo una visión de largo plazo, México trabaja con el compromiso de combatir el calentamiento global mediante el apoyo a la política de energías alternativas o sustentables, para lo cual une esfuerzos con los sectores federal, estatal, gubernamental y privado.

En opinión de Juan José Guerra Abud, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), es inaceptable seguir abusando del planeta, por lo que a nivel mundial ya se asumen compromisos y realizan medidas contundentes; ahora bajo el liderazgo del gobierno federal, se impulsa un modelo económico bajo en carbono y respetuoso con el medio ambiente, el cual se basa en el impulso a las energías renovables.

Apuntó que México es la única economía emergente que tiene una Ley General de Cambio Climático que obliga a reducir las emisiones en 30 por ciento al 2020, y en 50 por ciento, al 2050. Detalló que esta Ley fija metas para reducir las emisiones, desincentivar el uso de combustibles fósiles, potenciar el de energías renovables, incrementar la eficiencia energética, mejorar la infraestructura de transporte público y de manejo de residuos sólidos, y frenar la deforestación.

Este año, con la Reforma Energética, expertos de diferentes sectores afirman que es imperante generar y producir energías limpias y renovables aprovechando las características de algunos Estados de la República Mexicana, como es el caso de Yucatán, Oaxaca y Baja California, donde se promueven con gran éxito los parques eólicos.

 

Importante efectuar cambios

De acuerdo con informes de diversas asociaciones, 2014 será el año que detonará y reorientará la política de energías alternativas con un frente común que desarrolle lo que se conoce como Fomento Ambiental para el Uso Adecuado de la Política Ambiental 2012-2018, aunque para ello, primero es importante detectar las deficiencias para hacer los cambios.

Gerardo Pandal, presidente de la Iniciativa Mexicana para las Energías Renovables (IMERE), opina que es imperativo un acercamiento con los principales expertos en el tema para empujar lo que se denomina como una política ambiental de uso eficiente de las Energías Renovables.

“Somos los más interesados en poner en práctica lo que se conoce como medidas de apoyo para el Uso Eficiente de las Energías Renovables o Alternativas en México”, detalló.

Considera que así como se aprobaron Reformas Estructurales que habrán de transformar al país, en ese mismo sentido, hoy nuestro país puede dar un golpe certero para corregir lo que está mal hecho, y también poner en práctica todas aquellas acciones detenidas por falta de visión o trabajo de investigación.

Hizo énfasis en que ahora están dadas las condiciones para que en México surja un verdadero cambio en la manera en cómo se atiende el asunto de las energías alternativas, pues este patrón de años atrás es obsoleto y requiere una verdadera transformación, como es el caso de crear un Instituto de Energías Renovables y fomentar el uso adecuado de estándares de calidad para la energía eólica y de generación inducida.

Cabe destacar que la Iniciativa Mexicana para las Energías Renovables plantea una agenda basada en el impulso de políticas que garanticen la seguridad energética, el crecimiento económico y de bajo carbono en México, como son; establecer metas ambiciosas para las energías renovables al 2050 y aumentar el porcentaje de generación de electricidad a partir de fuentes de este tipo, así como facilitar el acceso de la energía generada a la red de transmisión y distribución. 

Asimismo, busca establecer un sistema de precios e incentivos que refleje los beneficios ambientales y de seguridad energética que aportan las energías renovables; disminuir los subsidios a combustibles fósiles y reorientar el gasto público a la exploración y desarrollo de las energías renovables, además de considerar, dentro de la política nacional de impulso a las energías renovables, que un porcentaje determinado de sus componentes y subcomponentes sean de generación nacional.

 

Coinciden expertos en retos y soluciones

En el mismo tenor se postularon los asistentes al III Seminario Internacional China y América Latina: cooperación y sustentabilidad, organizado por la Universidad Veracruzana, donde se señaló que si los países migraran hacia la generación y el uso de las energías  renovables se conseguirían varios objetivos; entre ellos, 

la mitigación de los efectos del cambio climático, el desarrollo de fuentes de trabajo, el fortalecimiento de las economías internas, y la promoción del desarrollo regional.

Chen Fengying, directora del Instituto de Estudios de Economía Mundial de los Institutos de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China (CICIR); Carlos Octavio Rivera Blanco, del Centro de Investigación en Recursos Energéticos y Sustentables (CIRES) de la UV, y Roberto Best y Brown, del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), participaron en este seminario, donde expusieron los avances mundiales sobre la energía eólica, solar, biomasa e hidráulica.

Comentaron que México y China emprenden esfuerzos conjuntos para impulsar las energías renovables, además de estrechar lazos entre redes académicas para impulsar proyectos de investigación, pues con todo y que a nivel mundial se aumentó la capacidad de energías alternativas, como es el caso de la eólica, solar y geotérmica, en México no se han tenido avances verdaderamente significativos, y en esto también contribuye la poca inversión.

Roberto Best mencionó los beneficios de utilizar los componentes propios de cada zona para generar energía, como es el uso de la biomasa, las corrientes hidráulicas y el viento para producir energía eólica.

Informó que la academia ha desarrollado importantes proyectos para impulsar la generación de energías renovables, entre los que destacan la instalación de calentadores solares, el aprovechamiento de las corrientes de aire del metro y la transformación de madera y palizada en energía.

Rivera Blanco, Best y Brown coincidieron en la importancia de vincular los proyectos de investigación y fortalecer las redes académicas que se han impulsado a raíz del establecimiento del Centro de Estudios China-Veracruz en el país asiático.

Chen Fengying comentó que China se propuso como meta para 2020 la construcción total de una sociedad modestamente acomodada, donde las energías renovables colaboren de manera activa para consolidar su economía.

“Tenemos un sueño energético, un sueño chino el cual tiene tres contenidos: fortalecer el país, fortalecer la riqueza del pueblo y la ganancia total de todos los países mundiales”, aseveró.

No solamente los países se unieron para conseguir estos retos, también las instituciones educativas se han preocupado por capitalizar los esfuerzos en cuanto a obtener resultados con las energías alternativas, y prueba de ello son las investigaciones de la UNAM en cuanto al desarrollo de nuevos combustibles como es el caso del etanol derivado de la caña de azúcar, con aplicaciones en el transporte y la generación de electricidad, que lo convierten en una fuente de energía alternativa muy importante.

Arón Jazcilevich Diamant, investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, señaló por su parte que los proyectos de biocombustibles en México significan una excelente alternativa para la reducción a la dependencia de los hidrocarburos y la mitigación de los gases de efecto invernadero, por lo cual se alienta la producción del etanol, que emite mucho menos contaminantes a la atmósfera con su combustión.

Comentó la importancia de desarrollar estos aspectos, pues considera que en México están desaprovechados varios ingenios, desde el punto de vista energético, porque además de producir azúcar podrían derivar en etanol y generar electricidad, no solamente para contar energía en sus procesos, sino también para venderla.

Apuntó que producir etanol y sustituir parcialmente al petróleo, junto con otras energías renovables, puede mejorar las posibilidades del país en la materia, además de reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. El proyecto universitario se aplicaría básicamente a combustibles y gasolina de automóviles.

El científico de la UNAM comentó que al invertir una unidad de energía no renovable en su producción, es posible recuperar cinco unidades de energía; a veces esa cifra podría elevarse hasta a nueve. Es el único biocombustible de primera generación capaz de hacer esto.

El uso de ese compuesto, bajo las condiciones adecuadas, podría capitalizar al campo, a las industrias agrícolas y sustituir algunas importaciones, incluidas las de éter metil terbutílico (MTBE). Compartió que en la producción de etanol derivado de la caña de azúcar, Brasil lleva años de práctica, por lo que hace posible generar más electricidad y elevar la eficiencia de los ingenios. 

Otro proyecto innovador es la instalación de biofábricas, con la finalidad de reducir los costos de producción de alimentos, protegiendo el medio ambiente.

La labor de este tipo de empresas será aprovechar esquilmos de las cosechas para mezclarlos con el estiércol de los animales de granja, ceniza, tierra, microorganismos y humedad aceleren la descomposición orgánica de esta mezcla.

 

Propuestas legislativas

Ante este panorama, se busca la incursión de legisladores, especialistas, ambientalistas, catedráticos, autoridades, funcionarios y estudiantes para pasar de las propuestas a las leyes.

Tal es el caso de la diputada federal Adriana Fuentes Téllez, vicecoordinadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en San Lázaro, quien señaló que la Reforma Energética no solo abarca el sector petrolero, sino también la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y Financiamiento de la Transición Energética, por ejemplo.

Habló sobre la importancia de aprovechar el potencial energético del viento, el Sol, el agua y el calor del país para incrementar la participación y promoción de tecnologías limpias de generación eléctrica, pues con estos recursos México podría captar inversiones por USD $35,000 millones anuales en el sector petrolero y de energías renovables.

En tanto, Erick Marte Rivera, presidente de la Comisión Especial de Energías Renovables, llamó a crear el Instituto Nacional para el Desarrollo de Energías Renovables, órgano desconcentrado de la Secretaría de Energía que impulsaría políticas, programas, acciones y proyectos para aprovechar estas fuentes, así como otras tecnologías limpias empleadas en México.

Entre los retos a alcanzar propone articular, concentrar y ejecutar los programas sobre el aprovechamiento de las renovables; diversificar las fuentes de generación, y plantear alternativas de solución y aplicación de tecnologías para el uso de energías no convencionales.

También promovería la investigación tecnológica, a través de la creación de herramientas que generen las condiciones económicas que faciliten el desarrollo de las energías renovables en los estados.

José Luis Luege Tamargo, ex director de Conagua y ex asambleísta del Partido Acción Nacional (PAN) en la Ciudad de México, destacó la importancia de que en México se impulse una política de atención y preservación de Uso de Energías Alternativas.

Al mismo tiempo, lamentó que en México no existe una política de Estado orientada al aprovechamiento de los Recursos Naturales, algo que en países como Japón, Alemania y Canadá es una constante desde hace más de 20 años, ya que se dice que México podría aprovechar el enorme potencial de sus recursos naturales al grado de convertirse en un líder mundial y proveedor de insumos en materia de energía renovable. 

De tal manera que con la aprobación de la Reforma Energética y los esfuerzos coordinados entre los diferentes sectores del país se desarrollen la mayoría de los proyectos de energía renovable para contribuir a la competitividad de las empresas y obtener una mayor certeza sobre el costo de la electricidad.

Varias son las empresas privadas que ya pusieron manos a la obra en la inversión en proyectos eólicos y otros tipos de energías renovables, cuyo desarrollo observaremos a lo largo de este 2014 que recién empieza.