Resumen 2017, Septiembre: ¿Se detuvo la debacle petrolera?

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Petroleras globales han tocado fondo

El desplome en la capitalización de los grandes consorcios petroleros fue brutal, equivale a más del valor de las economías de Centroamérica

Los precios internacionales del petróleo se han estabilizado en los meses recientes, sobre niveles de 48 dólares por barril, mientras que la expectativa señala que el mercado está muy cerca de alcanza en primer objetivo del punto de equilibrio, que se ubica entre 50 y 60 dólares. Asimismo, existen acuerdos de límites a la producción por parte de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y algunas señalas de que los efectos de un aumento temporal en la oferta del mercado, ya se absorbió.

Cierto es también que los precios globales no han experimentado un escenario de riesgos elevados, como los registrados en otras épocas; en el caso de que el escenario geopolítico se descompusiera incidiría más a favor de un aumento en las cotizaciones, pero nuevas crisis económicas podrían volver a debilitar los precios. En materia empresarial, los corporativos parecen haber digerido el shock y empiezan a renacer algunos proyectos, pero sin que sean todavía tan relevantes ni de la magnitud de los que existían en otras épocas. La apertura de nuevos mercados, como el mexicano, permiten a la industria global nuevas oportunidades.

2.9 millones de barriles diarios, se dejaron de extraer por la crisis

De acuerdo con el panorama anterior, el mercado empieza a gestar un ciclo positivo, luego de la peor crisis en el mercado desde 1973. Mucho indicadores y análisis señalan que el ciclo positivo del mercado estaría a punto de iniciar, toda vez que ha tocado fondo la profunda crisis, y que los participantes de la industria se han acoplado a nuevos precios y diferentes condiciones; en resumen, se adaptaron a las nuevas reglas que fijó el mercado después de la crisis, luego de la violenta crisis. Esa buena noticia, genera expectativas favorables, y confirma que la industria petrolera, como todas las demás, es de ciclos, que al estallido de una burbuja como la de los precios internacionales del petróleo, le sigue un periodo recesivo y el reinicio del crecimiento.

Sin embargo, el regreso de las “vacas gordas” o de la época de bonanza tardará en ser una realidad, no se sabe cuánto, pero algunos análisis consideran que quizás entre 3 y 5 años para que puedan palparse mejores condiciones, y podamos hablar de que están en juego miles de millones de dólares en inversiones, la recesión fue muy profunda y el mismo camino debe recorrer la recuperación. Cuando hablamos de que las empresas petroleras perdieron miles de millones de dólares en ésta crisis no es solo por señalar cifras, sino para dimensionar la riqueza perdida.

De la bonanza al pánico

Entre los años 2012 y 2013 el precio del barril de petróleo promedió un nivel de 110 dólares, con picos de hasta 125 unidades, era la época de la bonanza y pocos anticipaban que pronto acabaría. Así fue, para finales de ese mismo 2013 llegaron las primeras señales cuando la trayectoria de los precios internacionales rompió el piso de 100 dólares, en un inicio la mayoría de los “expertos” señalaron que solamente era una corrección en el precio, tal como había sucedido en diversas ocasiones a lo largo de los últimos 24 meses, lo que también era cierto.

380,000’000,000 de dólares valor de los proyectos aplazados

Lo que sucedió entre febrero y julio de 2014 cimentó la confianza en el mercado petrolero, los precios se colocaron nuevamente arriba de 100 dólares por barril, fueron los tiempos en los que el optimismo se desbordó y algunos llegaron a augurar niveles de precios superiores a 150 dólares, a pesar de que se gestaban las primeras señales de un mercado sobresaturado, con incrementos notables en los inventarios estadounidenses y un raquítico crecimiento económico global. En agosto de 2014 las cotizaciones nuevamente rompieron el piso de 100 dólares por barril, y de nueva cuenta los “optimistas” se hicieron presentes, no imaginaban que ahora sí iniciaba la debacle petrolera.

Lo demás ya es historia, el precio del petróleo no ha vuelto a tocar los 100 dólares, pero faltaba lo peor. Cuando los precios se instalaron por algunas semanas en el piso de 80 dólares por barril, octubre de 2014, nuevamente los “expertos” juraron que ahí se mantendrían las cotizaciones y que “repuntarían” considerando que el ajuste ya era significativo, pero el mercado rompió dicho nivel y el pánico fue inevitable, para enero de 2016 los precios se acercaron a 20 dólares.

La debacle petrolera en cifras

Se calcula que la caída de los precios internacionales del petróleo es una de las grandes pérdidas de riqueza global en la historia contemporánea de los mercados, es de tal magnitud que equivale al valor de muchos países y regiones en el mundo. Por ejemplo, al cierre de 2015 algunas estimaciones indicaban que alrededor de 300 mil personas en todo el mundo habían perdido su empleo debido a la intensa crisis en las empresas petroleras, es imposible obtener datos más recientes.

Pero la cifra luce conservadora, solo En México se estima que alrededor de 50 mil personas han perdido su fuente de trabajo ya sea en forma directa o indirecta, toda vez que la industria petrolera tiene un efecto multiplicador. Las compañías tuvieron que ajustarse a la nueva realidad del mercado recortando gastos y eliminado inversiones a futuro, eso incluyó desde luego a la base trabajadora con la que contaban. BP anunció en 2015 el despido de 4,000 personas, Repsol cortó a 1, 500 trabajadores en un plan a 3 años y anunció la venta de activos por 6, 200 millones de dólares, Shell asumió un plan de recorte de 10, 000 empleos directos e indirectos, Chevron despidió a 7, 000 trabajadores y ConocoPhilips prescindió de 1, 800 personas, por mencionar algunos ejemplos.

27,000’000,000 barriles en reservas de crudo que se quedan sin desarrollar

En el caso de Pemex, nuestra empresa emblemática en el sector tecnológico, en 2016 despidió a 13 mil trabajadores, y se estima que en 2017 otros 9,000 empleados recibirían su finiquito, sin considerar los miles de empleos que se perdieron en toda la cadena de valor de la industria petrolera. Pero existen otros datos que demuestran en toda su crudeza el impacto de los petroprecios en la riqueza del mercado: el derrumbe del valor de capitalización de las empresas petroleras globales, algo sin precedente en la industria petrolera mundial y una lección que deben tomar en cuenta éstas empresas para el futuro.

De acuerdo con cifras obtenidas en base a cálculos propios con datos de Bloomberg, el valor de capitalización de los grandes corporativos petroleros del planeta se desplomó 598 mil 250 millones de dólares al cierre de junio de 2017, respecto a sus niveles máximos alcanzados en 2011; es un desplome de medio billón de dólares. Para dimensionar, lo que han perdido los gigantes petroleros por la gran crisis de los años recientes equivale a 3.15 veces más lo que valen las economías de Centroamérica, es una auténtica debacle financiera que refleja la magnitud de la caída en los llamados petroprecios y los efectos que tiene sobre diversas variables en las empresas de todo el planeta. Pero no es todo, las inversiones y proyectos cancelados a causa de la caída en los precios del petróleo también arrojan cifras multimillonarias que, nuevamente, reflejan el drama que vivió la industria en los años recientes.

De acuerdo con la consultora Wood Mackenzie los proyectos e inversiones que se cancelaron en todo el mundo entre los años 2014 a 2016 a causa de la crisis, podrían ascender a 380 mil millones de dólares, si comparamos nuevamente éstos recursos con el valor de algunas economías, tenemos que la cifra supera al PIB de Colombia y, también, es superior al PIB de toda Centroamérica cuyo valor es de 189 mil 509 millones de dólares. Pero en este caso nuevamente la cifra podía ser superior, ya que se han dejado de lado numerosas inversiones subyacentes que podrían hacerla crecer y que no se concretaron ante un precio del petróleo mucho muy por debajo de los más de 100 dólares.

67 megaproyectos de inversión se frenaron en 2015 por la recesión petrolera

La consultora señala lo siguiente: “América Latina no escapa a la tendencia de grandes recortes en la industria petrolera, le dice a BBC Mundo Horacio Cuenca, director de investigación de Wood Mackenzie para el Cono Sur. Muchos yacimientos en funcionamiento están viendo reducida su operación. Otros grandes proyectos en curso como los de los yacimientos de aguas profundas en Brasil, ya estaban sufriendo demoras por razones técnicas y otros motivos antes de la caída en los precios. Además, el desplome en las cotizaciones del crudo ha influido en la demora da la hora tomar decisiones frente a otros proyectos nuevos más pequeños”. “No resulta muy sorprendente que los proyectos más caros de explotar son los que primero se vieron suspendidos.

En Ecuador, por ejemplo, se postergó el desarrollo del proyecto de Pungarayacu, que tiene un crudo muy pesado. Empezó a negociarse un contrato con operadores en el 2013 y 2014, se iba a tomar una decisión, cayeron los precios y se ha postergado indefinidamente”. Otro efecto consiste en que la producción de petróleo se detendrá, aunque en primera instancia no sería dañino para el mercado debido a la saturación; sin embargo, está en riesgo la posibilidad de que se dejen de extraer alrededor de 2.9 millones de barriles diarios de petróleo, más que la producción de México.

Grandes petroleras empiezan a reflejar buenas cifras

En los meses recientes los grandes consorcios petroleros dieron en cierta forma la sorpresa y empezaron a reflejar buenos resultados en su situación financiera. Podemos especular que la crisis ha tocado fondo, pero cuando las empresas más importantes del sector reflejan cifras positivas, es señal inequívoca de que estamos en vías de recuperación. De acuerdo con los reportes que la agencia financiera Bloomberg reflejó hace unos días para los inversionistas globales, éste es el resumen de lo que han hecho algunos de los grandes jugadores en el mercado petrolero global.

Royal Dutch Shell Plc generó en el segundo trimestre de 2017 casi tanto dinero en efectivo de sus operaciones con el petróleo en torno de los 50 dólares por barril, como cuando el crudo estaba por encima de los 100 dólares. Statoil ASA volvió a elevar la ganancia a los niveles previos a la caída gracias a los drásticos recortes de costos, mientras que Total SA dijo que estaba en condiciones de realizar adquisiciones y buscar crecimiento, algo que no hacía en años. “A 50 dólares por barril podemos pagar el dividendo, pagar deuda y desarrollar la empresa”, dijo el máximo responsable de Shell, Ben Van Beurden, en una entrevista para Bloomberg Television. Shell, Total, Statoil y la española Repsol SA anunciaron ganancias correspondientes al segundo semestre que superaron las estimaciones de los analistas, avanzando asimismo en el pago de parte de la deuda acumulada en los últimos tres años.

48 dólares, promedio del barril de petróleo en 2017

Se pronostica que Exxon Mobil Corp. y Chevron Corp. También sigan con un desempeño positivo en los próximos meses. Sin embargo, analistas consultados por Bloomberg han señalado que las grandes empresas no pueden darse el lujo de relajarse, dado que todavía no hay la suficiente confianza en que la recuperación sostenida del precio sea inminente, equilibrando la debilidad continua en los mercados del crudo con sus ambiciones de crecimiento. Los productores deben seguir siendo disciplinados con los costos, dijeron las fuentes consultadas por la agencia. El sector energético ha sido el de peor desempeño en el MSCI World Index este año en tanto los inversores siguen preocupados por los precios débiles. El crudo Brent, referente mundial, permanece en un mercado bajista. Aun así, el sector también se concentra más allá del largo período de racionalización.

Patrick Pouyanne, máximo responsable de Total, dijo que ve una oportunidad de explotar nuevos recursos aprovechando la reducción en los costos de las plataformas de perforación y otros equipos durante la recesión del sector, anticipando que el mercado pasará de la saturación a la escasez hacia finales de esta década. Si bien el productor noruego Statoil rebajó levemente su previsión 2017 para gasto en exploración hasta 1,300 millones de dólares, espera perforar unos 30 pozos este año, lo cual demuestra que está aprovechando su ventaja de gastos más bajos en todo el sector. Shell, que el año pasado, en lo más profundo de la caída de los precios, llevó a cabo la adquisición de BG Group Plc, la más grande en su historia, ya está viendo los frutos de ese oportunismo. “Compraron BG, están eliminando costos del negocio, el flujo de caja es muy sólido y el sector propiamente dicho está aprendiendo a vivir con estos precios”, dijo Brendan Warn, analista con sede en Londres en BMO Capital Markets, consultado por Bloomberg.

Es así como vemos un mercado distinto al de hace 12 meses, con más optimismo, pero sin que llegue a desbordarse, no es para menos, las empresas y todos los actores en general ya aprendieron a vivir con el nuevo escenario de precios, ahora deben aprender a desarrollar negocios con la nueva realidad. México quizás tenga una segunda gran oportunidad para los próximos años, ya con un mercado energético modernizado, lastimosamente los intereses y cálculos políticos privaron al país de aprovechar una época dorada en los precios del petróleo, considerando que la reforma energética pudo hacer nacido cuando menos al inicio de ésta década, no 13 años después. Ojalá regresen pronto los buenos tiempos.

Antonio Sandoval

Publicado en la edición 111 de Global Energy: