Resumen 2017, Enero: El huracán Trump

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Los escenarios para 2017; el huracán Trump amenaza al mercado energético global

Por el momento, la volatilidad será la pauta; se espera que la expectativa en Wall Street permita recuperar la confianza del mercado.

Trump es una amenaza y una incógnita, cualquiera de las dos cosas son negativas para el mercado energético global y se vuelven un factor con el que no se contaba en la ruta de la recuperación paulatina de los precios internacionales del petróleo. No solamente es la política proteccionista de la que alardeaba el candidato y ahora presidente electo Donald Trump, sino el protagonismo de Estados Unidos en el mercado y el papel que pueda tomar en los próximos años.

De entrada, Trump anunció recientemente que en cuanto tome posesión como presidente de Estados Unidos eliminará algunas restricciones a la producción de energía en su país, ése sin duda es un paso hacia la total autosuficiencia energética de Estados Unidos. Recientemente, la Agencia Internacional de Energía calculó que en el año 2040, la demanda externa energética de Estados Unidos será de cero absoluto. Sin embargo, sus inventarios históricos de petróleo, que ya rebasan los 500 millones de barriles, y la política proteccionista bajo la próxima administración podrían generar un desequilibrio en el mercado petrolero global, lo que poco necesita después del shock que ha significado el desplome de los petroprecios.

USD$18,90, precio mínimo de la mezcla mexicana alcanzado en el año

Si Estados Unidos adopta prácticas extremadamente proteccionistas, generará un menor crecimiento global, eso se traducirá en una demanda inferior por el hidrocarburo y un consecuente aumento de la oferta, en un mercado que justamente es de lo que padece desde hace por lo menos dos años: exceso de oferta. Para muchos de los analistas del mercado energético, la proyección hacia precios bajos en el barril de petróleo es la que priva la trayectoria de crecimiento en los mismos indicadores; es probable que en algún momento el barril del WTI se acerque a USD $40. De hecho, después de los resultados de las elecciones se observó una trayectoria bajista, que se detuvo y se revirtió en parte ante la expectativa de que habría algunos acuerdos para reducir la producción entre países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

En términos generales, no hay posturas demasiado optimistas en el mercado energético, al menos en lo referente a los primeros meses de la presidencia del republicano, debido a que su postura proteccionista y de revisión de acuerdos comerciales ha introducido incertidumbre en el mercado petrolero global. En todo caso, la respuesta de Wall Street, anticipando un periodo de crecimiento económico para Estados Unidos, podrá reflejarse con el paso del tiempo en mayores petroprecios, si la dinámica del mercado estadounidense se orienta a la dirección deseada. La amenaza de guerras comerciales, especialmente contra China, no es un escenario deseado ni creíble por el momento, pero tampoco se descarta debido a los nuevos tiempos, con sucesos que antes eran inesperados y ahora parecen formar parte de la normalidad.

“Videgaray tenía razón sobre Trump” -José Antonio Meade, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

En México, no deben guardarse muchas esperanzas respecto a una recuperación sostenida de los precios internacionales del petróleo y, con ellos, de los ingresos en las finanzas públicas. El mejor escenario es el relativo a que no baje demasiado el costo, y se consolide cerca de USD $50 por barril. Una cosa es segura, si Estados Unidos decide tomar el camino de la confrontación comercial, se esperan días aciagos para el precio de la mezcla mexicana, misma que a principios del presente año vivió un episodio dramático cuando se desplomó a menos de USD $20 por barril. Trump llegó al mercado petrolero, está presente y por el momento sus vientos son de incertidumbre. La expectativa a corto plazo indica volatilidad, con severos altibajos.

Escenarios 2017

Es un hecho que se abre una nueva era, la llegada del republicano Donald Trump a la presidencia del país más poderoso del mundo no es poca cosa, sobre todo por tratarse de un presidente que, según afirma él mismo, modificará muchas cosas en Estados Unidos, empezando por la relación comercial de ese país con otras naciones. Por si no fuera suficiente, este cambio se presenta cuando hay otro en proceso, nos referimos al de las tasas de interés donde la Reserva Federal de Estados Unidos, el banco central más poderoso del planeta, abandonó su era de tasas en mínimos históricos y ahora se ubica en una posición inversa. Este factor sacudirá al mundo entero no solamente en cuanto a expectativas, sino en lo relacionado con el movimiento de los capitales. De hecho, el ajuste previsto parece ir en línea con la política proteccionista de la nueva administración Trump, es decir, más inversiones en Estados Unidos y tasas más altas para atraer capitales, mala noticia para otras economías del planeta.

Este primer escenario, el de tasas altas de interés en Estados Unidos y en muchas partes del planeta, determinará también que los mercados financieros se vuelvan volátiles, por no decir totalmente erráticos, en determinado momento. Las divisas, los metales, los fondos de inversión y todo lo relacionado con las finanzas efectivamente podrían pasar por un periodo de suma efervescencia, al menos mientras los mercados se adaptan y asimilan los actos del líder de la Casa Blanca. En el mercado petrolero se dio un paso importante el pasado noviembre cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo acordó moderar la oferta para provocar precios más altos en el barril del petróleo, ahora las cotizaciones parecen ir hacia los USD $60.

2.5% es lo que esperan analistas que crezca el PIB de EU en 2017

Sin embargo, todo depende de la trayectoria de las economías en el mundo, estamos en un periodo de relativa estabilidad que pronto terminará. Las proyecciones hablan de un mercado petrolero más estable, con niveles de entre USD $50 y USD $60, ojalá así sea. En México, las presiones sobre la moneda seguirán, pero se observa que el peso ya recorrió parte del ajuste que le tocaba por la victoria de Trump. Por el momento, la posibilidad de que se acerque a 23 unidades por dólar no parece viable, aunque no se encuentra tan lejos del precio señalado. Es probable que las cotizaciones se mantengan cercanas a un piso de $20.30 pesos y un techo ligeramente superior a $21.00 pesos.

Las tasas de interés subirán en nuestro país, eso es un hecho. Se estima que hacia finales de 2017 el Banco de México haya colocado la tasa de referencia en niveles aproximados de entre siete y 7.5 por ciento. En materia de crecimiento, lamentablemente no hay mucho más que decir, y no es por el famoso “efecto Trump”, la verdad es que la economía de México y el mundo tiene un grave problema con o sin el nuevo presidente estadounidense: el del bajo crecimiento. Contrariamente a lo que se piensa, Trump significaría una oportunidad si llega a cumplir su promesa de mayor crecimiento para su país; eso impulsaría otras regiones del mundo y México podría ser una de las naciones beneficiadas.

Todo está listo para que inicie un periodo altamente riesgoso, aunque podría ser lo contrario, pues hay posibilidades de que el mundo se sacuda ese lastre del bajo o nulo crecimiento, la era del desarrollo mediocre que ha sumido a muchas regiones en la inoperancia.Es la primera ocasión en mucho tiempo en que la expectativa para los escenarios del año inmediato es generalizadamente negativa, pero eso no significa que se vaya a cumplir en su totalidad. También es la primera ocasión en que llega un presidente en Estados Unidos totalmente diferente a lo que los mercados y las economías conocen ―ni siquiera Obama fue tan distinto―, ellos lo saben y reaccionan en consecuencia.

Antonio Sandoval

Articulo publicado en la edición 103 de Global Energy: