La reforma energética, la madre de todas las reformas

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Pese a la polarización en el ámbito político, generada por quienes están convencidos de que vienen tiempos mejores para el país, y por aquellos que, en el extremo opuesto, acusan de “traición a la patria” y de “entreguistas” a quienes simpatizan con ella, México tiene una nueva legislación con la que amplía sus horizontes y márgenes de maniobra para iniciar una nueva era en el ramo energético y su relación con los inversionistas.

 

El esfuerzo legislativo realizado conjuntamente por diputados y senadores en la recta final de 2013 se presume como un “imán” para las nuevas inversiones y lo que ello implica: más empleos, desarrollo y bienestar social. 

Todos los mecanismos de presión emprendidos por los partidos y líderes de oposición (PRD, PT y Movimiento Ciudadano), entre ellos mítines, acosos, cercos, marchas y hasta la toma de las tribunas legislativas, golpes y desnudos entre diputados, no lograron su objetivo. 

Al contrario: si bien el análisis y discusión de esta reforma se llevaría a un periodo extraordinario para aprobarse en las primeras semanas de 2014, lo único que lograron fue acelerar su votación en el Pleno de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, especialmente en la Cámara de Diputados.

Como con todas las reformas constitucionales, las Leyes Reglamentarias son las que se encargarán de proyectar los alcances e imponer candados a lo reformado en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El verdadero reto está por comenzar. Comienza una nueva etapa para México, en la que el petróleo dejará de ser el único recurso energético considerado importante para el desarrollo.

Las bases para hacer más eficiente el sector energético que beneficie la economía ya están sobre la mesa. A diferencia de la reforma energética presentada en 2008 por el entonces Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, la aprobada en 2013 no se limita únicamente al petróleo.

El calderonismo heredó diversas modificaciones a la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el Ramo del Petróleo, a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y a la Ley de la Comisión Reguladora de Energía.

Asimismo, se expidieron cuatro nuevas leyes: la Ley de Petróleos Mexicanos, la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía, la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética, y la Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

Desde que el Presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer el paquete de reformas estructurales que impulsaría dentro de los primeros meses de su gobierno, se generó gran expectativa. Los radicales conservaron su discurso y acciones de “defensa del petróleo” y los órganos oficiales hicieron la campaña informativa correspondiente, en la que se mencionaban sectores.

El documento base sobre el que trabajarían los senadores fue presentado el 12 de agosto y exactamente cuatro meses después quedaría completamente modificado y aprobado, únicamente para comenzar su trámite en los Congresos de los Estados, no obstante el compromiso del líder de los priístas en San Lázaro, diputado Manlio Fabio Beltrones Rivera, de aprobarse a la brevedad en los congresos conformados mayoritariamente por el Partido Revolucionario Institucional.

Una vez concluido el trámite en los congresos estatales, el Congreso de la Unión hará la declaratoria correspondiente para que surtan los efectos legales correspondientes.

Algunos de los aspectos más relevantes de “la madre de todas las reformas” son los siguientes:

Para que Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se conviertan –obligatoriamente- en empresas productivas, se les otorga autonomía técnica y presupuestal.

Asimismo, se abre la puerta al sector privado para inversiones en transporte, almacenamiento y distribución por ductos de petróleo, gas, petrolíferos y petroquímicos. También apoya a la investigación, que habrá de ser financiada con el Fondo Petrolero, bajo las figuras de la Pensión Universal, becas universitarias y de posgrado. Las crisis económicas nacionales también podrá enfrentarse con estos recursos.

Con la reforma, se creó también un Fondo Mexicano del Petróleo para la estabilización y el Desarrollo, que concentrará los ingresos que obtenga el Estado derivados de la participación del sector privado en el sector energético.

No obstante, se precisa que Pemex, a través de la Ronda Cero, tendrá la capacidad de elegir dónde va a trabajar, cómo lo hará y si participará de determinada actividad al sector privado.

Otro aspecto relevante es el fortalecimiento y liberación de la Comisión Reguladora de Energía y la Comisión Nacional de Hidrocarburos, así como la creación del Centro Nacional de Control de Gas Natural, encargado de operar el sistema nacional de ductos de transporte y almacenamiento; del Centro Nacional de Control de Energía, que controlará operativamente el sistema eléctrico nacional y el mercado eléctrico mayorista; así como la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, para que proteja que el desarrollo de la industria energética no lesione el medio ambiente.

Ya los sectores productivos privados del país han alzado la voz para exigir a los legisladores y al gobierno federal que este esfuerzo valga la pena, lo que únicamente podrá garantizarse con leyes secundarias completas, reglas de operación claras y programas fáciles de cumplir.

 

Una oposición ¿responsable?

La industria energética es una de las más importantes en el país por ser motor del desarrollo. Sin embargo, la falta de coincidencias en los diferentes círculos de la toma de decisiones puede influir de forma negativa en la percepción de México como un buen lugar para invertir.

Ahora que la Reforma Energética es prácticamente un hecho, los partidos de oposición (Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Ciudadano y Partido del Trabajo), y el líder de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, han anunciado ya diversas acciones orientadas a frenar esta reforma estructural.

Desde denuncias al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, por “traición a la patria”, hasta advertencias de ataques a las petroleras extranjeras que busquen participar en México, los detractores a la reforma energética han descubierto sus cartas.

El líder del Movimiento de Regenaración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, justificó su plan en la Constitución, la cual, dijo, “establece que sólo se puede juzgar al Presidente por traición a la patria y este es el caso. Tenemos pruebas de que él llevó a cabo acuerdos en Londres y Estados Unidos con las petroleras extranjeras.”.

Pero el reto del gobierno federal no es enfrentar esta denuncia. Morena, en voz de uno de sus representantes, Martí Batres Guadarrama, anunció que “boicotearán” a las firmas petroleras que pretendan hacer negocios en México.

El nivel de violencia exhibido por los integrantes y simpatizantes de este movimiento cobraron fuerza durante el periodo de aprobación de la Reforma Energética.

No sólo vulneraron la seguridad de los recintos legislativos, al tirar y romper vallas metálicas que los resguardaban. La toma de tribunas fue nuevamente protagonista en el contexto de la discusión para su posterior aprobación, así como el “secuestro” con cadenas y candados del salón de sesiones de la Cámara de Diputados.

Inclusive, la diputada federal perredista, Karen Quiroga Anguiano, se fue a puñetazos, manazos y arañazos contra la diputada priísta Landy Berzunza, quien resultó con lesiones en la retina izquierda.

El también diputado perredista Antonio García Conejo recurrió a despojarse de la ropa cuando presentaba una de las más de 800 reservas que se registraron ante el Pleno, en protesta por la inminente aprobación de la reforma energética.

Pese a estas acciones, ni una sola de las reservas fue votada en sentido positivo y la minuta del Senado pasó directamente a los Congresos de los Estados para su eventual aprobación.

Batres Guadarrama adelantó que los miembros de Morena instalarán cercos en cada uno de los 31 Congresos locales para impedir la aprobación de este nuevo instrumento legal.

En tanto, el presidente del PRD, Jesús Zambrano, señaló que con el recurso de la Consulta Popular, aprobado previo a la discusión de la reforma energética, buscarán revertir los cambios a la legislación.

 

Las mayorías están con la reforma energética: Segob 

 

“Se vale manifestarse y no estar de acuerdo; se vale disentir, pero también se vale, y es fundamental, que se entienda que las mayorías siempre estarán sobre las minorías”, manifestó el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, al informar que los actos violentos contra la reforma energética van a la baja.

“Todos debemos estar comprometidos a respetar lo que en cada uno de estos lugares (las Cámaras que integran el Congreso de la Unión) se decida, y estoy seguro de que esa determinación (la reforma energética) va a servir a México y a todos los mexicanos”, dijo.

 

Por otra parte, Osorio Chong aclaró a los trabajadores de Petróleos Mexicanos que temen sobre su seguridad laboral, luego de que los representantes del sindicato de Pemex quedaran fuera del consejo de administración de la paraestatal, que no deben tener temor ni especular.

“El consejo servirá para desarrollar la gran industria y proteger el trabajo de los empleados, y no serán tocados sus derechos laborales”, señaló.

 

Se escribe una de las páginas más brillantes de la historia moderna

 

“Hemos escrito una de las páginas más brillantes de la historia moderna”, concluyó el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya Cortés, al clausurar los trabajos del primer periodo ordinario del segundo año legislativo de la LXII legislatura.

Con 353 votos a favor, 134 en contra y cero abstenciones, se aprobaron en lo particular y con la mayoría calificada, los artículos reservados en términos del decreto.

En un resumen de la reforma, realizado por la Cámara de Diputados, se destaca que: “se permitirán los contratos con particulares en la exploración y extracción del petróleo y demás hidrocarburos que se encuentren en el subsuelo de la nación, a fin de obtener ingresos que contribuyan al desarrollo del país en el largo plazo. Tratándose de minerales radioactivos no se otorgarán concesiones”, se expone en la minuta.

Asimismo, señala que “en los artículos transitorios se prevé que la ley establecerá la forma y los plazos, los cuales no podrán exceder dos años a partir de la publicación de este decreto, para que los organismos descentralizados denominados Pemex y CFE se conviertan en empresas productivas del Estado”.

Detalla que mientras se lleva a cabo esta transición, Pemex y sus organismos subsidiarios, así como la CFE, “quedan facultados para recibir asignaciones y celebrar los contratos a que se refiere el presente decreto”.

“La reforma sienta las bases que permitirán a México acelerar su crecimiento y aprovechar al máximo sus recursos. Se podría incrementar la producción de petróleo en cerca de 1.5 millones de barriles de crudo diarios adicionales para 2025, lo que representa un aumento de 60 por ciento respecto de la producción actual.

En el caso del gas natural, la producción podría aumentar para ese mismo año, aproximadamente, a 7.3 miles de millones de pies cúbicos diarios, es decir más del doble de la producción actual. Además, el incremento en la inversión podría generar un impacto positivo en el crecimiento del Producto Interno Bruto de alrededor del 1 por ciento anual en 2018 y hasta 1.6 por ciento anual antes de 2025”.

 

120 días para la aprobación

 de leyes secundarias

 

A partir de la entrada en vigor del decreto, el Congreso de la Unión tendrá 120 días naturales para realizar las adecuaciones al marco jurídico para “regular las modalidades de contratación que podrán ser de servicios, de utilidad o producción compartida o  de licencia”.

Entre los esquemas de contraprestaciones se deberán regular las siguientes: en efectivo para los contratos de servicio, con un porcentaje de utilidad y para los contratos de utilidad compartida.

También se prevé en su régimen transitorio que las leyes respetarán en todo momento los derechos laborales de los trabajadores que presten sus servicios en los organismos, dependencias y entidades de la Administración Pública Federal dedicadas a las actividades de exploración y extracción del petróleo y de los hidrocarburos sólidos, líquidos o gaseosos, así como en las distintas actividades a cargo de la CFE.

Dicha medida tiene el objetivo de evitar afectar a los trabajadores que actualmente prestan sus servicios tanto en Pemex y sus organismos subsidiarios, como la CFE; ello, con miras a sentar las bases de una adecuada interrelación entre dichos organismos y las empresas privadas, que a partir de la entrada en vigor del decreto podrán participar en la ejecución de la exploración y extracción del petróleo y demás hidrocarburos que se encuentren en el subsuelo de la Nación.

 

Empresarios piden “unidad” y reglamentos ambiciosos  

 

Ante la polarización, los empresarios piden unidad y leyes secundarias ambiciosas.

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan Pablo Castañón, confió en el éxito de la reforma, siempre y cuando las leyes secundarias sean elaboradas integralmente y con reglas de operación claras.

En 120 días, dijo, los legisladores deberán redactar leyes secundarias que garanticen la participación de las pequeñas y medianas empresas mexicanas (pymes), por lo que dejó manifiesta su permanente expectación.

“Coparmex velará para que se desarrolle una política pública para el desarrollo de proveedores nacionales, de manera que podamos elevar el contenido nacional en la construcción, equipamiento, ingeniería y operación de infraestructura energética, que incluya financiamiento competitivo, planes de inversión y promoción de esquemas de transferencia tecnológica”, explicó.

Agregó que el reto es generar desarrollo compartido en las regiones, facilitando que los consorcios de pymes locales puedan tener acceso a contratos de manera directa con Pemex y, en su caso, con las empresas nacionales y extranjeras que participen. Ésta es la mejor manera de generar empleo y de distribuir la riqueza.

De forma separada, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, se sumó a la petición de incorporar a empresas mexicanas, incluso de micro tamaño a la industria energética, como clave en la puesta en marcha de la nueva reforma.

“En esta industria no sólo debe haber espacio para los grandes, debe buscarse que la actividad más importante del país impacte en el sector económico que genera 70 por ciento del empleo”, 

De acuerdo con el CCE, la reforma podría incidir en la generación, en el corto plazo, de inversiones por 50,000 millones de dólares, así como un crecimiento económico extra de 1.5 por ciento y 225,000 empleos adicionales.

El CCE destacó su apoyo y confianza en la reforma energética porque, entre otros aspectos, permitirá maximizar la renta petrolera y duplicar el monto de la inversión total en el sector para los próximos 15 años, con los que podrá hacer frente al incremento en la demanda y asegurar un abasto suficiente, además de la posibilidad de crear 2.5 millones de empleos en 10 años.

La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), presidida por Rodrigo Alpízar Vallejo, también sostuvo que las leyes secundarias serán clave para el éxito de la reforma, por lo que debe de procurarse en todo momento el fortalecimiento de la industria, a través de obligar a que las compañías que participen en la cadena de valor operen con proveeduría 100 por ciento nacional.

“Mucho se habla de que las empresas más competitivas en materia de hidrocarburos son extranjeras, por lo que la reforma no sólo debe privilegiar la participación de empresas mexicanas sino también exigir que la proveeduría sea completamente nacional”, refirió.

Inversiones superiores a los 40 billones de pesos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto por concepto de infraestructura fue la estimación que el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Zarate Rocha, respecto a la aprobación de la reforma energética.

Y es que, detalló, consecuencia de la reforma será la ampliación de la red nacional de ductos y mantenimiento de las instalaciones actuales, la construcción de nuevas refinerías y la reconfiguración de las existentes.

También, agregó, se desarrollarán complejos industriales privados, la exploración y perforación en aguas profundas, además de la producción de gas natural.

Zárate Rocha explicó que la cadena productiva del sector tendrá un gran impulso a partir de la extracción de los hidrocarburos, la cual permitirá un abasto suficiente de gasolinas, gas metano y gas licuado de petróleo a precios competitivos.

Finalmente, manifestó que con esta demanda se tendrán mayores ingresos para invertir en vías de comunicación, educación, salud, medio ambiente y en obras de alto impacto social.

“No tenemos duda de que éste será el sexenio de la infraestructura, pues, además de que se han anunciado muchas obras, se cuenta con un marco legal que permite que éstas se llevan a cabo con total certidumbre como la Ley de Asociaciones Público-Privadas”, confirmó.

 

Piden más reformas

Pese a representar un gran paso para el país, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estimó en uno de sus reportes que la reforma energética genera soluciones y representa avances para los próximos cinco años.

Señaló que México debe enfocarse en generar productos legislativos que sirvan para las próximas tres generaciones, o sea, con una visión de largo plazo.

Refiere que uno de los puntos más positivos asentados en la reforma es que la nación sigue siendo dueña de los hidrocarburos, y que contempla cuatro diferentes formas de participación de la inversión privada en el sector.

Además, afirmó, el establecimiento del Fondo Mexicano del Petróleo constituye un gran avance para hacer que la renta petrolera rinda beneficios a las generaciones presentes y futuras.

La reforma energética también es fuente de dudas. El IMCO expuso que debe aclararse qué tipo de contrato debe utilizarse para la maximización de la renta, ante una posible acción de amparo, a través de la cual un particular pueda alegar que en un contrato no se está cumpliendo el criterio constitucional.

De la propuesta para que Pemex y CFE se conviertan en “empresas productivas del Estado”, menciona que este concepto no existe actualmente en la Constitución, por lo que falta definir de qué se trata o ajustarlo a las categorías existentes.

En materia de electricidad, señaló que aunque el Estado se reserva el control del servicio público de energía eléctrica en transmisión y distribución, no lo excluye de celebrar contratos con particulares para la prestación de este servicio, por lo que es relevante aclarar a qué tipo de contratos podrá recurrir la CFE con este fin.

 

Reforma Energética, “paso gigante”

Apenas se aprobó la reforma energética en sus dos principales fases, los diarios más importantes de Estados Unidos reaccionaron de forma positiva. Con términos como “paso gigante” y una “victoria mayor”, la reforma estructural del presidente Peña fue confirmada como un hecho en aquel país.

Días antes, cuando fue el turno de los senadores, Los Angeles Times destacó que “la legislación para reformar Pemex va más allá de la propuesta por parte del presidente de México, Enrique Peña Nieto. Es una medida que los analistas dicen que podría aumentar la limitada producción de petróleo y cimentar una nueva reputación de América del Norte como potencia de producción de energía”, indicó.

Mientras, The Washington Post consideró que “la ambición final de la reforma es rehacer el rostro de México”.

Dicho medio plasmó su optimismo al señalar que México tendrá un sector energético más competitivo que estimulará el crecimiento, reducirá los costos de electricidad y acelerará el tránsito del país hacia una nación más desarrollada, con una amplia clase media.

El 12 de diciembre, cuando terminó el trámite en la Cámara de Diputados, The New York Times y El País, éste último de España, acentuaron que la reforma energética es el paso más importante que ha dado el país para su economía en los últimos 75 años.