Archivo: Recesión petrolera terminó, pero…

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Las cifras de los meses recientes y el desempeño de los precios internacionales del petróleo señalan que la recesión del sector petrolero empieza a tocar la puerta de salida, extraordinarias noticias para una industria sumamente golpeada junto con la economía global.

Es de llamar la atención sobre todo el desempeño de los grandes consorcios, mismos que incluso empiezan a desarrollar proyectos de inversión sustentados en la nueva realidad de precios para la industria, mientras que otros exploran nuevos negocios relacionados con la sustentabilidad y con enfoques tecnológicos diversos, estamos así en los albores de una nueva era para este sector. Las economías por su parte no tienen las presiones de los años anteriores, cuando tuvieron que hacer frente al shock petrolero, México fue uno de los países más afectados, aunque es de reconocerse que las autoridades hicieron lo correcto, ajustar de inmediato a la economía a su nueva realidad.

El proceso de apertura del sector energético en nuestro país enfrentó severas pruebas, y salió airosa, es notorio que en un mercado deprimido o en recesión, se registrara un gran apetito por los nuevos proyectos en el sector energético mexicano; de acuerdo con cifras oficiales, ya se han comprometido prácticamente 70 mil millones de dólares en inversiones futuras, no son expectativas, este monto está sustentado en contratos firmados, de aquí al año 2021 se espera que esos recursos fluyan y le inyecten al mercado mexicano el dinamismo que le permitirá ser factor de impulso para la economía del país. Pemex compite ahora por el mercado, aunque no deja de ser una empresa propiedad del estado y por lo tanto guarda algunas ventajas respecto a las otras compañías, pero sin duda alguna refleja un nuevo entorno y tiene un objetivo claro: ser rentable.

También es cierto que la situación global se ha estabilizado en términos relativos, estamos frente a un proceso de normalización en varios mercados, y las virulentas crisis financieras globales han bajado su intensidad, parece que el mundo está también en una relativa calma, que no garantiza nada pero que por el momento abona a la tranquilidad. Los factores geopolíticos de corto plazo podrían abonar más al incremento de los petroprecios, más que a su desplome: recrudecimiento de la guerra en Siria con el resurgimiento del estado islámico, algún conflicto entre países del siempre conflictivo medio oriente, o bien el aumento de las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos.

La tranquilidad y estabilidad actual de los precios internacionales del petróleo no es para echar las campanas al vuelo, difícilmente en muchos años más regresaremos a un precio de 100 dólares por barril

Como observamos, es un mercado con mayor tranquilidad, pero con riesgos latentes, como casi siempre sucede, como ha sucedido por décadas. Pero, la tranquilidad y estabilidad actual de los precios internacionales del petróleo no es para echar las campanas al vuelo, difícilmente en muchos años más regresaremos a un precio de 100 dólares por barril, eso no será posible y de hacerse realidad estaremos ante el aumento de los riesgos financieros, esos mismos que muy pocos observaron en los años del boom petrolero de este siglo (2010 a 2013).

Es un hecho que el mercado petrolero global enfrenta ahora una curva de recuperación que será prolongada, sobre todo porque la riqueza destruida fue enorme, miles de millones de dólares que tardarán en recuperarse. En el caso particular del mercado mexicano, este periodo de recuperación que ya se siente llega en un momento importante, porque Pemex estará a prueba en los años siguientes, el reto es hacerla rentable, en un mercado en el que ya no será el monopolio que siempre fue.

El Pemex “diferente” solamente tiene tres años, periodo en el que incluso tuvo que ajustarse sacudido violentamente por la debacle petrolera global, por lo tanto, la empresa tiene que demostrar primero a los mercados que sus bases siguen sólidas, para ello ha diseñado un plan de negocios muy ambicioso y de largo alcance, es factible de lograrse, pero igual-mente se requiere tiempo. En cierto modo la situación de Pemex es la misma del resto del mercado, incertidumbre es la palabra que todavía no se elimina del todo entre los participantes.

Así, la cara del mercado petrolero nacional y mundial es otra, el ciclo positivo podría haber iniciado o está muy cerca de hacerlo, pero hay mucho camino por recorrer, mucho que recuperar, especialmente en términos de confianza.

Antonio Sandoval