Pequeña parte de Refinería de Madero podría operar en enero: Nahle

La refinería de Madero es la que más preocupa a la Secretaría de Energía, pues acumula varios meses fuera de operación y requiere de mucho trabajo, debido a que ha tenido un abandono notorio y, pese a que en años anteriores se le han hecho inversiones cuantiosas, éstas no han sido bien aterrizadas, por lo que ahora la Sener tiene que intervenir. Así lo manifestó Rocío Nahle, dirigente de la institución.

En el marco del Programa de Rehabilitación del Sistema Nacional de Refinerías que implementó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, la Secretaria indicó que desde el primero de diciembre se están haciendo los trabajos de evaluación – diagnóstico necesarios para que éste arranque el primero de enero 2019.

Resaltó, sin embargo, que la rehabilitación de Madero va a ser por etapas. “Ahorita estamos esperando un codo de 42 pulgadas que llegará esta semana, una vez que llegue, se colocará en una de las plantas y se empezará a meter carga a uno de los trenes. Mientras el otro tren se rehabilita, tenemos servicios auxiliares en la generación de fuerza”, puntualizó.

Aseguró que, en 15 días, la refinería va a poder producir si se le mete carga, auqnue sea un porcentaje menor y, en enero, una pequeña parte de la refinería podría estar funcionando ya. Aunque la reahabilitación llevará todo un año. “Esperamos darle un avance muy significativo para que en el 2020 podamos concretar otro cierre más específico. En este primer año debemos atender los puntos que están en crisis”, señaló.

Dijo que al llegar a la visita de la refinería, encontró almacenes vacíos, debido a que antes los almacenes contaban con refaccionamiento, pero hubo una política de no abastecimiento en todo Pemex y esa fue una consecuencia. Expresó que es preciso volver a las prácticas que funcionaron y solucionaban los problemas de mantenimiento, como en cualquier refinería del mundo.

Destacó que Madero es de las refinerías que cuentan con mayor cantidad de personal y ello es una ventaja porque podrán trabajar con el personal de Pemex: “hay tres mil empleados sindicalizados que, con un programa bien establecido, canalizaremos para que hagan el mantenimiento y den tratamiento de planta, soldaduras, etcétera”.

La Secretaria de Energía estuvo acompañada por el Ingeniero José Alberto Celestino, un especialista destacado en el país y América Latina, quien indicó que las refinerías podrían operar en máximo dos años y la de Dos Bocas, en tres.